Cómo crear contraseñas seguras y fáciles de recordar

La mayoría de la gente no se lo piensa mucho a la hora de crear y usar contraseñas. Ponen la misma para todo, o usan una tan fácil (su nombre, el nombre de su hijo o de su mascota, su fecha de cumpleaños…) que “romperlas” sería cuestión de minutos.

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Pero si te das cuenta, las contraseñas son importantes, y mucho. Te dan acceso a servicios muy variados, desde tu perfil de Facebook hasta tu cuenta del banco. Por eso conviene tomárselas muy en serio.

Ahora bien, ¿cómo crear contraseñas seguras? Y sobre todo, ¿cómo conseguir recordarlas todas? Éstas son las dos quejas más repetidas entre la gente, así que he pensado en recopilar algunos consejos para crear contraseñas seguras y fáciles de recordar. ¡Así ya no habrá excusa para usar “12345” para todo!

 

1. Usa mayúsculas, minúsculas, números y más

Basta de usar todo minúsculas. Hay que ponerles las cosas un poco más complicadas a los hackers. Mezcla mayúsculas y minúsculas (sí, en las contraseñas no es lo mismo “a” que “A”), y añade también números y algún que otro carácter del teclado, como paréntesis, guiones, corchetes, comas y puntos, etc.

 

2. Prioriza longitud sobre complejidad

Aunque es bueno mezclar diferentes tipos de caracteres, lo más importante es que la contraseña sea lo más larga posible. A medida que sumas caracteres, se multiplica exponencialmente el tiempo que tardarían en averiguar tu contraseña con un ataque de fuerza bruta. Utiliza al menos 8 caracteres, pero si puede ser más, ¡mejor!

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Una buena idea es usar frases que luego puedes resumir en una palabra. Las frases con sentido son más fáciles de memorizar que una simple mezcla de caracteres.

Por ejemplo, para tu cuenta de correo personal podrías usar la frase “Mi correo personal es de Gmail” y transformarlo en algo como “Mcp+edG4”, utilizando las primeras letras de cada palabra y añadiendo un número y un carácter.

 

3. Cosas que no debes usar

Hay una serie de elementos que jamás deberías usar en tus contraseñas, porque no son seguros. Son los siguientes:

  • Datos personales: cosas como tu nombre, apodo, fecha de cumpleaños, nombre de tus hijos o de tu mascota, fecha de aniversario… Cualquier cosa, en fin, que más gente pueda saber – o que tú mismo hayas puesto en tus redes sociales.
  • Palabras que aparecen en el diccionario: otro tipo de ataque es el llamado de diccionario, en el que se prueban todas las palabras que aparecen en un diccionario. Por eso es importante que no uses ninguna de ellas. ¡Invéntatelas!
  • Conversiones típicas de letras a números: cuando decíamos mezclar números con letras, no vale poner cosas como “ch1c4g33k”. Estas sustituciones de letras por números son demasiado fáciles y todo el mundo as conoce ya.
  • Secuencias de caracteres, o letras juntas en el teclado: nunca uses cosas como “11111”, “12345” o “abdcef”. Tampoco son seguras las contraseñas hechas con teclas que están juntas en el teclado, como “qwerty” o “asdfg”.
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Y por supuesto, deberías crear una contraseña distinta para cada cuenta que crees o cada servicio que des de alta.

 

4. No las compartas con nadie

Esto, que resulta una obviedad, sigue siendo un fallo de seguridad en el que muchos caen, sobre todo cuando nos piden esas contraseñas por email. Recuerda, ni Google, ni Paypal, ni Facebook, y ni mucho menos tu banco va a pedirte nunca tu contraseña por email. Jamás de los jamases. Grábate esto a fuego y nunca, nunca des tu contraseña a nadie. Y ya que estás, repasa estos consejos para desmontar timos en Internet.

 

5. Utiliza un gestor de contraseñas

Si finalmente te das por vencido y no eres capaz de recordar todas tus contraseñas, no te preocupes: siempre puedes echar mano de un gestor de contraseñas. Se trata de un programa donde guardas todas tus contraseñas y que a su vez proteges con una clave maestra – la única que tendrás que recordar a partir de ese momento.

Gestores de contraseñas los hay muchos y muy variados. Personalmente he usado SplashID y 1Password (ambos de pago) pero también tienes soluciones gratuitas y potentes como LastPass o KeePass.

Como ves, utilizar contraseñas realmente seguras y que puedes recordar está al alcance de todos. ¡Anímate y protege tus cuentas y servicios online como debe ser!

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