Al final todos aquellos correos infames que auguraban el cierre
de Hotmail si no reenviabas el mensaje a todos tus contactos
tenían razón: Hotmail cierra, o dicho de otra
manera, Hotmail se transforma en Outlook.com, tomando el
nombre del cliente de escritorio de Microsoft.
El servicio de correo web más famoso de los 90 ha
cambiado radicalmente su aspecto para parecerse al nuevo
estilo que persigue Microsoft en sus productos más recientes,
como Windows 8 o el sistema operativo para móviles Windows Phone:
un diseño más claro, más limpio y totalmente en línea con la
interfaz Metro.
Al entrar en la nueva web de Hotmail, puedes iniciar sesión con
tus credenciales de siempre o crear una nueva cuenta. Si ya
tenías una cuenta de Hotmail la migración se hará sin que
notes absolutamente nada. El único cambio será el nuevo
diseño, ya que la agenda de contactos, calendario, alertas, etc.
permacerán igual.
Eso sí: si quieres, puedes actualizar tu
dirección de forma que aparezca como nombre@outlook.com
en lugar de nombre@hotmail.com. Para ello, tienes que hacer clic
en la rueda dentada de la esquina superior derecha (menú de
configuración) y elegir la opción Más opciones de
configuración de correo > Cambiar el nombre de tu dirección de
correo electrónico.
Este cambio no quiere decir que dejes de recibir los mensajes
dirigidos a tu antigua dirección de Hotmail. No te preocupes,
porque no perderás ningún email. Simplemente se
guardarán en una carpeta aparte, mientras que los enviados a la
nueva dirección de outlook.com irán directamente a la bandeja de
entrada.
Además del cambio de dominio, y el rediseño de la interfaz, este
nuevo Outlook anteriormente conocido como Hotmail promete
nuevas funcionalidades en el futuro, como la
posibilidad de tener videoconferencia integrada en el navegador
gracias a Skype - algo al estilo de los
Hangouts de Google+.
En cualquier caso, todo un señor lavado de cara que, en mi
opinión, le ha sentado bien a Hotmail.