Alguna vez hemos hablado de la importancia de adquirir ciertos hábitos para cuidar de tu salud, sobre todo cuando pasas muchas horas sentado delante del ordenador: hacer los descansos correspondientes, mantener una postura correcta, regular adecuadamente el monitor, etc.

Pero hoy nos centraremos en los ojos: sin duda, una de las partes del cuerpo que más se resienten tras el uso prolongado del PC. Veamos algunos consejos fáciles y prácticos para cuidar de nuestros ojos.
- Haz descansos frecuentes. La mayoría de nosotros no puede permitirse estar media hora alejado del PC en horas de trabajo, pero tampoco se trata de eso. Lo ideal es hacer descansos cortos y frecuentes, antes que largos y escasos. Ir a buscar un vaso de agua, comentar algo en persona con alguien en vez de enviar un email, darte una vuelta por la oficina... son pequeños gestos que tus ojos agradecerán.
- Usa aplicaciones para acordarte. Cuando estás concentrado en algo, es difícil acordarte de hacer pausas para descansar la vista. Por suerte existen aplicaciones que te pueden ayudar, como por ejemplo WorkRave. Esta utilidad se puede programar para que te avise cada cierto tiempo de que te toca hacer un descanso, y además incluye una serie de ejercicios para estirar y relajar tus músculos.
- Regla del 20-20-20. Los americanos hablan de la regla del 20-20-20, que se resume de esta forma: cada 20 minutos, hay que apartar la mirada del PC durante 20 segundos y mirar algo que esté a 20 pies (unos 6 metros) de distancia. Si tienes una ventana cerca, puedes aprovechar para mirar el paisaje!
Si conviertes estos sencillos gestos en hábitos, notarás cómo al final del día tus ojos estarán menos fatigados aunque hayas pasado las mismas horas de siempre sentado frente al PC. Y en tu tiempo libre procura no abusar del ordenador; aunque con la cantidad de entretenimiento multimedia que tenemos estos días es difícil, todo el tiempo que pases alejado de una pantalla será beneficioso para tu vista.






Los que trabajamos largas horas frente al ordenador conocemos de sobras las consecuencias que ello acarrea para nuestra salud: ojos rojos y con picores, calambres en la mano, dolor de espalda...
Siempre me han gustado las velas aromáticas y los aceites perfumados para quemar y darle un toque especial a la casa. Y si encima ahora puedo unir esta afición a mi incorregible lado geek, ¡qué más se puede pedir!