Lo reconozco: usar la misma contraseña para todo es más que tentador. Te ahorras el problema de tener que pensar una diferente cada vez que te das de alta en algún sitio, y es mucho más fácil de recordar.
Pero es infinitamente más inseguro y puede darte algún que otro disgusto serio, así que más vale que prestes atención a los siguientes consejos:
- Lo más obvio: no uses la misma contraseña para todo. Lo siento, es obligatorio. Sólo piensa por un momento en lo que supondría que alguien averiguase tu contraseña de correo. Podría no sólo leer tus mensajes personales, sino borrar tus fotos de Flickr, eliminar tu blog y si te descuidas, entrar en tu banco online.
- Tampoco vale que uses contraseñas típicas como "abcde" o "12345", ni tu nombre, ni el nombre de tu mascota, ni tu fecha de cumpleaños ni ninguna otra cosa que se pueda adivinar fácilmente. Lo mejor, combinaciones de ltras que no formen una palabra existente.
- ¿Algún truco para crear contraseñas seguras y fáciles de recordar? Una buena idea es tener una contraseña base a la que añadir una combinación de letras y números relacionada con el sitio web o servicio online en el que nos estamos registrando. Por ejemplo, si mi contraseña base es tyre y quiero registrarme en OboLog, puedo usar tyreobog (base más las dos primeras y las dos últimas letras) o tyreblg (base más sólo las consonantes) y así susesivamente. Mejor si le añades números, claro: tyreblg81
- Si no te apetece meterte en tanto lío, siempre puedes usar un gestor de contraseñas. Sólo tendrás que recordar la clave maestra y todas las demás estarán guardadas a buen recaudo en el programita, en una base de datos encriptada. Uno de los mejores gestores de contraseñas es LoginControl.
- Por último, no olvides que existen también programas como Revelation, capaces de descubrir las contraseñas que se esconden bajo una maldita línea de asteriscos. Si usas Firefox, también puedes recuperar contraseñas olvidadas usando el truco que te explicamos hace un tiempo.